Cabeza de una estatua de Sesostris III. Granito. Altura, 21 cm. Procedente de Karnak (?). Hacia 1850. Museo Egipcio de Berlín.
Los retratos de este rey constituyen un apogeo del arte antiguo egipcio. La preponderancia de una concepción realista del retrato en lugar de una representación idealizante y despersonalizada del rey permite apreciar la individualidad de este monarca, cuya importancia para la historia universal se revela a través de numerosos documentos.

Sus numerosas estatuas-retrato procedentes de todo el país presentan grandes diferencias estilísticas de carácter local; los rasgos comunes son el rostro inconfundible con las grandes orejas que nacen a bastante altura, los ojos salientes con los destacados párpados superiores, los pómulos protuberantes y una boca que parece revelar mal humor. Es admirable que se hayan incorporado facciones tan realistas en la estructura básica de una estatua trabajada de acuerdo con el canon tradicional.

Durante el Imperio Medio tardío, este rostro excepcional es adaptado a un tipo ideal que repercutiría también en la escultura de la Baja Época.

:: Menú principal :: Egipto :: Escultura ::