| Sistro |
El sistro pudo ser en origen un fetiche que más tarde se convirtió en un instrumento de percusión, ya que este tipo de objetos se consideran, en muchas culturas primitivas, objetos mágicos con los que poder alejar las fuerzas del mal, y emiten sonidos que agradan a las fuerzas del bien. Se utilizó desde periodos muy remotos, pues tanto en el yacimiento de el-Omari, como en Nagada II, se han hallado ejemplos que han sido interpretados como primitivos sistros. Más tarde, en el Imperio Antiguo, encontramos los primeros ejemplares que podríamos denominar clásicos y que evolucionan con el paso del tiempo. En Egipto encontramos dos tipos de sistros: el denominado sesheshet y el llamado sejem. El sesheshet parece ser el más arcaico. Tenía forma de naos cerrada y en su interior se introducían semillas; de la base del naos nacía un mango en cuyo extremo superior suele estar representada la diosa Hathor, Bat (en el Imperio Medio) o cualquier otra divinidad relacionada con ellas. Sonaba agitándolo omo las actuales maracas. El sistro sejem tenía una forma curvada, es decir era un sistro de batidor y estaba atravesado por tres o cuatro varillas que, al agitarlas, producían el sonido. Éstas, además, podían tener unos discos insertados, que, con el movimiento, chocaban entre sí aumentando la sonoridad. Al igual que el primero, el mango recogía la imagen de Hathor o de otras divinidades relacionadas. Algunos autores han querido ver en la forma de este instrumento un simbolismo añadido y han interpretado que las cuatro varillas que lo atraviesan representan los cuatro elementos y que la forma redondeada era un modo de representar el cielo. Atendiendo a ciertos títulos y representaciones murales parece que pudo haber toda una rama sacerdotal de hombres y, sobre todo, mujeres, entrenada para hacer sonar este instrumento, dirigidas por un miembro superior, que normalmente era la esposa del Sumo Sacerdote. Debían aprender no sólo a tocar este instrumento, sino también el momento en que debían intervenir, dependiendo del ritual, y el modo de hacerlo. La relación entre el sistro y Hathor está suficientemente demostrada. En muchos casos se relaciona también con su hijo Ihy, que suele llevarlo en las manos. También se utilizó en las ceremonias de otras divinidades y en el culto funerario, ya que su sonido agradaba a los dioses y espantaba las influencias negativas y malignas. En ámbitos funerarios estaba relacionado con el renacimiento. En multitud de ocasiones el sistro está acompañado de un instrumento/collar de percusión llamado menat, también relacionado con la diosa Hathor. Westendorf los ha interpretado como dos símbolos sexuales: la oposición entre lo masculino y lo femenino. Así relaciona la forma itifálica del sistro en contraste con las formas redondeadas del menat, propias del sexo femenino; todo ello guarda relación con ritos de fertilidad y fecundidad. En los Textos de los Sarcófagos hay muchas referencias al sistro o a los tocadores de sistro. El encantamiento 334, donde el difunto se vincula con sustancias y objetos sagrados para proclamar su divinidad, servía para que el fallecido pudiera convertirse en un tocador de sistro. Así, el instrumento se pone en relación con las manos del fallecido y ambos con la madre Hathor, apra proporcionar placer. El sistro se mantuvo vinculado al culto de Isis en la época grecorromana. Son famosos los ejemplares de bronce hallados en el templo de Isis de Pompeya, siguiendo la tipología egipcia tradicional. |
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