LAS VÍRGENES ABRIDERAS

Si nos guiamos por las menciones en los inventarios reales o principescos, el número de Vírgenes abrideras debió ser considerable a fines de la Edad Media. Estas imágenes de devoción fueron diezmadas en los siglo XVI y XVII por la cruzada depuradora de la iconografía que desató la Contrarreforma.

Es necesario distinguir entre Vírgenes abiertas y Vírgenes abrideras. Las primeras pertenecen a la categoría de estatuas relicario, en las que se habín especializado los talleres de esmaltado de Limoges, y están vaciadas en la espalda. Las Vírgenes abrideras, por el contrario, talladas generalmente en madera o marfil, se abren por delante, con la ayuda de una bisagra con resortes, de manera que separan dos postigos que constituyen, con la parte central, una especie de tríptico. El interior, detrás de los postigos, está habitualmente esculpido, pero también puede estar decorado con pinturas.

De acuerdo con lo que las Vírgenes abrideras tengan en su interior pueden distinguirse dos tipos principales: las que abrigan al grupo de la Trinidad y las que llevan a Cristo en la cruz, rodeado de escenas de la Pasión.

Fuente: Iconografía del arte cristiano, de Louis Réau.

:: Menú principal :: Temas de arte cristiano :: Iconografía de la Virgen ::