| DEMETRIO DE TESALÓNICA
El diácono sufrió el martirio en el 306, durante la persecución de Maximiano, y en el 418 sus reliquias fueron trasladadas a la basílica de San Demetrio de Tesalónica, que a lo largo de toda la Edad Media fue meta de peregrinaciones y de procesiones. En los mosaicos de esta basílica, destruida en el 917, a San Demetrio se le representaba con la clámide de diácono. El icono de Demetrio lo representa como un santo guerrero, con espada, lanza, flechas y, en algunos casos, un escudo con la cruz. Demetrio es el defensor de la ciudad de Tesalónica, y su fama de guerrero sólo va la zaga de la de San Jorge. Los cruzados le eligieron como patrón y llevaron algunas de sus reliquias a Anagni (Francia). En la escena central de este icono, tal como san Jorge mata al dragón, símbolo del mal, Demetrio clava su lanza en el "rey de los paganos", símbolo de los enemigos de la Iglesia, y le aplasta. El culto de Demetrio permanece vivo en Grecia, donde más de doscientas iglesias llevan su nombre. En Rusia goza de un culto sumamente difundido, y la catedral de Vladimir se edificó en su honor. Desde aquí Dimitri Donskoi llevó a Moscú en 1380 un icono milagroso del santo como protección (se dice que pintado en un tablón de su ataúd, procedente de Tesalónica) en vísperas de la batalla de Kulikovo. Todavía se encuentra en la catedral de la Dormición del Kremlin. |
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