| EL MÉTODO DEL SIMBOLISMO TIPOLÓGICO Y LA BIBLIA PAUPERUM Durante la Edad Media se desarrolló el método del simbolismo tipológico, basado en que todos los elementos de la historia sagrada, sean acontecimentos, personajes o instituciones, están dotados de un simbolismo escatológico, aunque en ellos los designios de Dios se presenten de forma oscura o imperfecta. El mensaje divino, que en la antigua ley aparece velado, está revelado en la nueva. Los teólogos exégetas de la Biblia establecieron una homologación entre los hechos de la encarnación de Cristo, que llamaron typos, y los anteriores del Antiguo Testamento, que designaron como antitypos. Los iconógrafos se sirvieron de este método de demostración teológica para proponer imágenes o ciclos completos de figuraciones que confirmaban el paralelismo de los dos Testamentos. El ejemplo más categórico es la Biblia Pauperum, manual compilado hacia mediados del siglo XIII por un autor anónimo, que tuvo una edición xilográfica hacia 1460. El manuscrito original, hoy perdido, tuvo treinta y cuatro escenas principales, y dio origen a tres familias de manuscritos: los de Austria, Weimar y Baviera. Son muchos los ejemplares de la Biblia Pauperum, pero el ejemplar que tendría más influencia fue el ejemplar antes mencionado de 1460. Las xilografías de esta edición presentan las escenas en un ensamblaje arquitectónico, con las tres escenas principales de mayor tamaño y la escena tipo al centro; los profetas aparecen de medio cuerpo, por parejas, bajo arcos separados por un mainel.
2. Nacimiento de Jesús (Mt 1, 25). La escena central está flanqueada por las de Moisés ante la zarza ardiendo sin consumirse (Ex 3, 11) y Aarón con la vara florecida (Núm 17, 1-8). Los profetas son Daniel (2, 34-35), Isaías (9, 5), Habacuc (3, 2) y Miqueas (5, 1). 3. La Epifanía (Mt 2, 1-12). La escena central de la Adoración de los magos está flanqueada por la de Abner ante David (2 Sam 3, 20-21) y la de la reina de Saba visitando a Salomón (1 Re 10, 1-2). Los profetas son David (Sal 71, 10), Isaías (40- 14) y Balaam (Núm 24, 17). 4. La Presentación en el Templo (Lc 2, 22-39). El tema central está flanqueado por la escena de la ley de la presentación en el templo del recién nacido (Lv 12, 6-8) y la de Samuel presentado al sumo sacerdote Helí por su madre Ana (1 Sam 1, 23-24). Los profetas son David (Sal 10, 5), Malaquías (3, 1), Zacarías (2, 10) y Sofonías (3, 15). 5. La huida a Egipto (Mt 2, 13-15). Escena principal flanqueada lateralmente por las de la huida de Jacob (Gn 27, 41-45) y la huida de David (1 Sam 19, 8-12). Los profetas son Isaías (19, 1), David (Sal 54, 8), Jeremías (12, 7) y Oseas (5, 6).
7. La matanza de los inocentes (Mt 2, 16). La escena central está flanqueada por la masacre de los sacerdotes por la ira de Saúl (1 Sam 22, 17-18) y por la matanza de los príncipes de su familia por orden de la cruel reina Atalía (2 Re 11, 1). Los profetas son David (Sal 78, 10 y Prov 28, 15), Jeremías (31, 15) y Oseas (8, 4). 8. Regreso de Egipto (M 2, 19-21). El tema central está flanqueado por las escenas del regreso de David (2 Sam 2, 1-4) y la vuelta de Jacob (Gn 31-32). Los profetas son David (Sal 105, 4), Oseas (11, 1) y Zacarías (1, 16). 9. El bautismo de Cristo (Mt 3, 13-17). La escena central está flanqueada por las del paso del Mar Rojo (Ex 14) y la de Josué y Caleb volviendo de la Tierra Prometida con el racimo (Num 13, 23-24). Los profetas son Isaías (12, 3), David (Sal 67, 27), Ezequiel (36, 25) y Zacarías (13, 1).
10. La tentación de Cristo (Mt 4, 1-3). Tema central flanqueado por las escenas de Esaú vendiendo su primogenitura (Gn 25, 29-34) y la tentación de los primeros padres en el paraíso (Gn 3, 1-6). Los profetas son David (Sal 34, 16), Isaías (29-16), Samuel (2 Sam 7, 9) y Job (16, 10).
12. La Transfiguración (Mt 17, 1-9). La escena central nos presenta a Cristo entre dos apóstoles, y está flanqueada por la visita de los ángeles a Abraham (Gn 18, 1-3) y la escena de los tres jóvenes en el horno por orden de Nabucodonosor (Dan 3, 19-23). Los profetas son David (Sal 44, 3), Isaías (60, 1), Malaquías (4, 2) y Habacuc (3, 4). 13. El arrepentimiento de María Magdalena (Lc 7, 37-50). Las escenas laterales son el arrepentimiento de David ante los reproches de Natán (2 Sam 12, 1-13) y la purificación de María, la hermana de Moisés y Aarón (Num 12). Los profetas son Ezequiel (18, 22), David (Sal 50, 19), Zacarías (1, 3), David (2 Sam 7, 22). 14. La entrada triunfal de Cristo en Jerusalén (Mt 21). Tiene como antitypos el regreso victorioso de David (1 Sam 17) y Eliseo honrado al regresar a Jericó (2 Re 2, 13-15). Los profetas son David (Sal 149, 2), el Cantar de los Cantares (3, 11) y Zacarías (9, 9). 15. La expulsión de los mercaderes del templo (Jn 2, 13-17), que tiene como escenas laterales la de Darío ordenando la construcción del templo (1 Mac 4, 36-58). Los profetas son Oseas (9, 16), David (Sal 68, 10), Amós (15, 10) y Zacarías (14, 21). 16. La conspiración contra Jesús (Mt 26, 3-4). Tiene a un lado la conspiración contra José por parte de sus hermanos (Gn 37, 3-20) y a Absalón conspirando contra David (2 Sam 15). Los profetas son Jacob (Gn 49,6), David (Sal 30, 14), Jeremías (11, 19) y los Proverbios (21, 30). 17. La traición de Judas (Mt 26, 14-15). Flanqueada pr dos escenas tomadas del capítulo 37 del Génesis sobre la venta de José a unos mercaderes ismaelitas, y cómo éstos lo vendieron a Putifar. Los profetas son David (Sal 108, 8), Salomón (Prov 16, 30), Ageo (1, 6) y Zacarías (11, 12).
19. Cristo predice su Pasión (Mt 26, 36-37). Escena flanqueada por las del profeta Miqueas prediciendo el fracaso (1 Re 22, 1-35) y la condena de Eliseo por haber dicho la verdad (2 Re 6, 24). Con los profetas Miqueas (2, 24), Baruc (4, 25), Jonás (4, 3) y Tobías (12, 20). 20. Prendimiento de Cristo (Mt 26, 36), que lateralmente está flanqueada por las escenas de la parábola de las cinco vírgenes necias (Mt 25, 1-13) y por la caída de los ángeles (Ap 13, 9). Los profetas son Jeremías (2, 16), Isaías (53, 2), Jeremías (14, 3) y Baruc (6, 26).
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