LA PERLA DE BRABANTE

El tríptico de Dieric Bouts conocido con el nombre de "La perla de Brabante" es una de esas obras en las que creemos reconocer el tema a primera vista, pero que están cargadas de un simbolismo que se nos escapa, a menos que nos sea explicado.

Aparentemente, el tema principal de la obra es la Adoración de los Magos, flanqueada por San Juan Bautista y San Cristóbal. Sin embargo, una gran cantidad de símbolos ocultos bajo lo que parecen detalles accesorios del paisaje, nos informan de que la obra está centrada en la pureza y la virginidad de María. Esta inusual acumulación de símbolos sobre la pureza y virginidad de María parecen sugerir que la obra estuvo destinada a un oratorio privado o a un convento, aunque se ignora cuál, ya que esta obra solamente fue conocida desde el siglo XIX. Los hermanos Boisserée la compraron a un particular en Mecheln en 1813, y más tarde el rey Luis I de Baviera lo adquirió como parte de la colección Boisserée en 1827.

Veámos cuáles son esos símbolos.

En la tabla de la izquierda, que representa a San Juan Bautista sobre un fondo de paisaje, encontramos lo siguiente:

- El puro y claro cielo de primavera es símbolo de María, cuya pureza está también reflejada en el lirio a los pies de San Juan.

- El martín pescador significa el nacimiento virginal de Cristo, y las perlas en la arena en el ángulo inferior izquierdo, junto con corales y piedras preciosas, están presentes a título de milagros de la naturaleza, tal como la concepción virginal de Cristo.

- Los tres lagartos que aparecen a la derecha a media distancia probablemente representan a la humanidad, atrapada por el pecado. En la Edad Media este animal se contemplaba como una ilustración de los poderes curativos de la luz. Como miembro de la familia de los reptiles, es una reminiscencia de la serpiente del pecado original, pero al mismo tiempo símbolo de la resurrección.

- Finalmente, los cuervos que vuelan alrededor de las rocas del fondo, en este contexto, representan al pecado y la muerte.

En la tabla central:

- Las palomas en las vigas del establo sobre la Virgen y el Niño son lo opuesto a esta imagen negativa de los cuervos.

- La mula y el buey en el pesebre (uno vuelto de cara y otro de espaldas) simbolizan la diferente conducta de los escogidos y los idólatras.

- La mesa en la que José coloca las ofrendas de los reyes, como hacen los creyentes sobre el altar, es una referencia al aspecto eucarístico de la escena.

- Detrás de María aparece Salomé, una mujer que según una leyenda recogida en los evangelios apócrifos fue a ayudar como partera y, dudando de la virginidad de María, fue castigada quedándosele la mano seca y siendo curada al tocar al Niño.

- El establo, según la tradición medieval, está localizado entre las ruinas de un edificio palaciego, lo que simboliza el declinar del viejo mundo.

- Las plantas del fondo y una babosa sobre el muro también tienen un significado simbólico. Esta última es una referencia a la concepción virginal de Cristo, contradiciendo las leyes de la naturaleza, ya que se creía que la babosa no era producto de las distintas formas de reproducción del reino animal, sino que se formaba milagrosamente de la arcilla.

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