| EL CARDO
El cardo tenía 22'5 metros de ancho y estaba dividido por dos hileras de columnas de piedra en una calle ancha bordeada a ambos lados por pasajes techados de 5 metros de ancho. Una construcción de vigas de madera sostenía el techo. Bordeando la calle por el lado oriental había una arcada de grandes arcos de piedra. En la parte sur de la calle había tiendas, y la mayoría de ellas se encontraba debajo de la arcada. Las columnas monolíticas, de dura piedra caliza, fueron encontradas en fragmentos, incorporadas a edificios posteriores. Las bases son de perfil ático y los capiteles están labrados al estilo corintio. Las columnas, de cinco metros de altura, han sido reconstruidas en sus posiciones originales en el cardo. Las bien labradas piedras del suelo, colocadas en filas paralelas, se debilitaron y resquebrajaron con el tiempo. A lo largo de la parte reconstruida del cardo uno puede caminar hoy en día, igual que lo hiciera la gente unos 1500 años atrás. En el siglo XII los cruzados construyeron un bazar cubierto sobre una sección del cardo.
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