TITO Nacido el 30 de diciembre del 39 d. C., en un suburbio de la ciudad de Roma, fue el hijo mayor de Vespasiano y de Flavia Domitila. Fue educado bajo la protección de Narciso, liberto de Claudio, en la corte, siendo compañero de Británico, el hijo de Claudio. Tito estaba presente en el banquete en que Nerón asesinó a su hermanastro; se decía que era tan grande su lealtad por Británico, que bebió de la misma copa y estuvo gravemente enfermo. Al igual que su padre, se dedicó a la vida militar. En el 61 sirvió como tribuno en Germania y Britania, donde su comportamiento fue ejemplar. En el 64 se casó con Arrecina Tertula, hija de Marco Arrecina Clemente, prefecto del pretorio durante el reinado de Calígula, en cuyo asesinato participó. Arrecina murió no mucho tiempo después del matrimonio. Posteriormente, en el año 63 d. C., Tito se casó con Marcia Furnila. Esto supuso un notable progreso para los Flavios, ya que Marcia era de familia noble, aunque se acabaron divorciando. Tito tuvo una hija a la que llamó Julia. Después de las campañas de Britania, Tito volvió a Roma para ejercer la abogacía, para hacerse un nombre en Roma. Más adelante, cuando Vespasiano lo nombró comandante con la tarea de acabar con la revuelta de Judea, Tito fue nombrado legado de la 15 legión de Apolo. En el 68 d. C. con la muerte de Nerón, Vespasiano y Tito se prepararon para la revuelta, y el 22 de diciembre del 69 su padre fue proclamado emperador. Había pasado un año lleno de conflictos en el imperio, año conocido como el año de los cuatro emperadores. Tito se quedó en Palestina, al mando del ejercito romano. El asedio de Jerusalén se mantuvo durante seis meses hasta que la ciudad cayó en sus manos. El templo fue asaltado y destruido en el año 70 d. C. Para conmemorar esta victoria su hermano, el emperador Domiciano, levantó años más tarde (81 d. C.) un arco del triunfo en su honor en Roma. En el 71 regresó a Roma, y participó en el triunfo con su padre Vespasiano. Vespasiano lo asoció al trono, con el Imperium Preconsular, así como el consulado varios años, y el poder de tribuno en el 72 d. C. Tito fue nombrado jefe de la guardia pretoriana. A la muerte de su padre, el 24 de junio del 79 d. C., Tito fue proclamado emperador. Su nombre oficial fue Tito Cesar Vespasiano Augusto. Antes de su reinado se pensaba de él que era un libertino y cruel y que podría llegar a ser un segundo Nerón. Circulaban muchos rumores de él en Roma y, como ocurre a menudo, toda la animosidad contra el gobierno se dirige no a la cabeza titular sino al asociado, al que se le atribuye el verdadero ejercicio del poder. Por todo esto, su subida fue recibida con cierta inquietud. Pero con sus generosos regalos y abundantes espectáculos pronto se hizo popular entre el pueblo romano. Su gobierno fue indulgente, siguiendo la política de su padre, respetando los privilegios del Senado, suspendió todos los delitos por lesa majestad y decretó fuertes castigos contra los confidentes. En el verano del 79 el Vesubio entró en erupción, destruyendo las ciudades de Pompeya, Herculano y Estabia. Y en el 80 Roma sufrió una gran incendio y una plaga. Por su preocupación y generosidad hacia las víctimas de estos desastres, Tito se ganó la gratitud de la plebe. Estas catástrofes minaron aún más la decaída hacienda pública, punto negro de estos momentos. El 13 de septiembre del 81, con solo 26 meses de gobierno, murió, de unas fiebres, mientras se dirigía a Reate, donde tenía su villa. Le sucedió su hermano Flavio Domiciano, reconocido por el Senado gracias a la presión de los pretorianos. |